Evolución de los medios de comunicación

Evolución de los medios: su forzosa transformación hacia la virtualidad

Gracias a la progresiva reducción de la brecha digital, estamos asistiendo a la época de mayor acceso a la información de la humanidad. Sin embargo, la multiplicidad de interacciones que permiten los, ya no tan nuevos, medios de comunicación (redes sociales, plataformas de video, blogs, radio digital, entre otros) los ha puesto a competir frente a los medios de comunicación de “masas” tradicionales al momento de consumir información. Es así, como ha tenido lugar -y lo continúa teniendo- la vertiginosa evolución de los medios.

El proceso evolutivo de los medios de comunicación

Durante la evolución de los medios, los viejos modelos de medios de comunicación han mutado hacia una convergencia digital que los obliga a estar atentos a los vertiginosos cambios de los elementos comunicativos de su audiencia. Pero, ¿qué es la convergencia digital o convergencia de los medios y cómo afecta el proceso evolutivo de los medios de comunicación?

La Real Academia Española (RAE) define convergencia como dos o más líneas que se dirigen en un punto o cuando dos o más personas unen sus puntos de vista, dictámenes, opiniones e ideas. Para los fines de este estudio, necesitamos una definición mucho más específica. Esta definición, nos la facilita el doctor en comunicación por la Pontificia Universidad Javeriana, José Alberto García Avilés.

Con respecto a la evolución de los medios, García sostiene que “la convergencia de medios es un proceso facilitado por la implantación generalizada de las tecnologías digitales de la telecomunicación, que afecta aspectos muy diversos y propicia una integración de herramientas, espacios, metodologías de trabajo y lenguajes anteriormente disgregados”.  En ese sentido, García agrega que la convergencia de medios se desarrolla en cinco ámbitos: tecnológico, empresarial, de los contenidos, de los usuarios y de los profesionales de los medios.

La evolución de los medios durante el siglo XX

Durante todo el siglo XX -y aún hoy- cada tipo de medio de comunicación (radio, televisión, rotativo) disponía de su propia tecnología de transmisión de información y adaptaba sus contenidos a la forma de distribución y consumo al modo que presuponen que sus audiencias los consumirian. Aun en medio de la vertiginosa evolución de los medios, vemos como la radio, la televisión y los rotativos tienen audiencias distintas que, en ocasiones, convergen entre sí. Pero el verdadero cambio disruptivo no llegó con la invención de Internet, sino con la comercialización de la red de redes.

Aunque la primera red de terminales informáticas interconectadas (ARPANET) existe desde 1969, no fue sino hasta 1990 cuando se estandarizó el protocolo TCP/IP, lo que permitió tener una red de Internet, como la conocemos hoy (Leiner, et al, 1997). Este cambio permitió que los medios de comunicación entendieran el potencial que tenía la entonces nueva red de redes. De hecho, la adopción de Internet, como herramienta para la transmisión de noticias creció a un ritmo acelerado.

Es así, como en 1993 aparecen los primeros medios digitales. Se trata de los californianos San José Mercury News y Palo Alto Weekly (heraldo.es, 2016), que combinaron la distribución física de sus periódicos con la publicación de las noticias en sus nuevos portales web. Entre 1993 y 1995, los diarios más importantes de los Estados Unidos, Europa y otras zonas del mundo desarrollado adoptaron esta tecnología. Más adelante, los noticieros radiales y televisivos también comenzaron a distribuir su contenido a través de sus propios medios digitales.

¿Cómo fue la evolución de los medios en la República Dominicana?

En la República Dominicana, el proceso de evolución de los medios tuvo lugar casi exclusivamente a través de la iniciativa privada. Podemos decir que el cambio hacia la virtualidad de los medios de comunicación en el país del merengue y la pelota tuvo lugar a mediados de la década de los 90.

Así, destacamos que la empresa All American Cables and Radio (AACR) fue la primera en comercializar el servicio de Internet, el 5 de mayo de 1995. Ese mismo año, es lanzado el primer medio digital del país, el Diario Electrónico Dominicano (DEDOM), dirigidos por Huchi Lora y Silvio Herasme (Nishio, 2009). En ese sentido, el primer periódico impreso en tener su propio medio digital fue el periódico Listín Diario, en 1997. 

La irrupción de nuevos medios de comunicación, que fue posible gracias a una inversión irrisoria frente a los viejos medios y ahora con acceso a una audiencia global, aceleró la evolución de los medios ya establecidos. Es así, como en 1999 se lanzó el medio digital Enelpunto.net, el primer diario con una sala de redacción que trabajaba exclusivamente para producir noticias para Internet.

Asímismo, Cibao News, del periodista Walker Gonzalez y Café Bambú, de Daniel Efrain, también formaron parte de los primeros medios exclusivamente digitales. Pero no fue sino hasta la aparición de Clave Digital en 2003, cuando en el país se comenzó a tomar en serio la importancia de los medios digitales.

En la década del 2,000 se diseñaron o mejoraron nuevas tecnologías que agregan funcionalidades a Internet. La popularización del RSS (Really Simple Syndication), para distribuir contenido digital, así como, el streaming, el broadcasting, entre otras tecnologías, junto al crecimiento exponencial del ancho de banda, permitieron una verdadera convergencia de medios digitales. De este modo, un medio digital ya no solo está compuesto por textos e imágenes; también incluye videos, audios, infografías y otros materiales multimedia.

¿Ha beneficiado la disrupción tecnológica a los viejos medios de comunicación?

Para que entendamos el salto tecnológico que ha significado dicha convergencia, mencionemos el ejemplo de una emisora radial tradicional. La estación de radio transmite sus contenidos producidos desde la cabina radial a través de la frecuencia asignada en el espectro radiofónico Simultáneamente, transmite el mismo contenido en tiempo real a través de sus propios canales digitales. Así, el mismo programa se puede escuchar por radio y por podcast, así como, a través de YouTube y los “Live” de las principales redes sociales.

De este modo, Internet facilita la multiplicación de la audiencia de un medio tradicional hasta donde la creatividad, la calidad del contenido y las estrategias de marketing se lo permitan. Siguiendo con el ejemplo anterior, el contenido producido en la cabina puede ser “evergreen”, es decir, permanecer relevante mucho tiempo después de ser producido.

De modo que, los programas pueden ser divididos en videos cortos para publicarlos tanto en el sitio web, como en las plataformas de video. Luego, es posible extraer el audio y, una vez editado, publicar un podcast en plataformas como Spotify.

Entonces, ¿en realidad ha sido beneficioso este proceso evolutivo -hasta donde la conocemos hoy- para los centenarios periódicos y los, ya bien establecidos, medios radiales y televisivos? La respuesta a esta pregunta es muy compleja y relativa.

Si bien la evolución de los medios ha permitido llegar a una audiencia transnacional, esto mismo, ha traído consigo un nuevo reto: la monetización de esa audiencia hasta el punto de que pueda financiar a estas empresas. Pero ya abordaremos este tema en otro artículo. Además, la misma evolución de los medios ha traído consigo la propagación de nuevos mitos de la labor periodística que se han enquistado en todo Internet.

La evolución de los medios y la irrupción de los nuevos «informantes»

Los medios sociales han forzado un cambio de paradigma en la forma como se comunican, redactan y distribuyen las noticias y el contenido en general. Este cambio disruptivo conlleva un enorme esfuerzo tecnológico y comunicacional para unos medios acostumbrados a permanecer por décadas con un mismo formato y una misma línea editorial.

Durante el interminable proceso de evolución de los medios, estos han tenido que adaptarse a un nuevo escenario donde la producción y consumo de información evolucionan de un modo vertical a un modo horizontal. La información ya no es producida exclusivamente por los profesionales de la comunicación ni dirigida por una estrategia mediática corporativa.

Al contrario, los lectores y productores intercambian el papel de forma inconsciente y descoordinada. Esto ocurre en un escenario donde la primicia noticiosa ha perdido principalía frente a la construcción y mantenimiento de la reputación y la confianza que imprimen la versión digital de los medios tradicionales.

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SobreJosé Gomera

Cuando no estoy escribiendo para de Catálogo de Cursos, escribo artículos, e-book´s y otros textos para empresas, autónomos y emprendedores. Y también puede escribir para tí.

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